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CONOCE A TU ENEMIGO

  • Sábado, 04 Abril 2020 00:47
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Siglo XXI. Año 2020. El mundo está en guerra. La tercera guerra mundial. Más mundial que las dos primeras. Hoy el conflicto se centra contra un terrible e invisible enemigo llamado virus. Este es el escenario. Pero, ¿es éste el real enemigo?

Existen en la actualidad laboratorios especializados en la creación, desarrollo, manipulación y mutación de bacterias y virus como elementos belicosos para intereses determinantes a nivel social. Si, ésta es una guerra bacteriológica cuyo fondo oscuro y secreto obedece a lobbies económicos muy poderosos que defienden sus intereses en un mercado global en el cual se ha convertido el planeta, en base a las tecnologías que diez años atrás nadie podía imaginar.

La creatividad no tiene límites, y más cuando en manos de gente impía solo busca empoderamiento para satisfacer un ego endiosado que pretende y cree ser dueño del mundo. La locura es tan desequilibrada que se sienten bien haciendo el mal. No les importa los medios para conformar sus fines. Son dueños de todo porque tienen el dinero, y esta moneda de cambio compra las almas de quienes constituyen leyes.

La gente conoce las guerras por su criminalidad, su destrucción masiva de propiedades físicas, por la hecatombe indiscriminada que provoca a los inocentes obligados por sus leyes a defender intereses de gobernantes incompetentes que no están preparados para negociar en beneficio de una sociedad que pide a gritos, siempre, vivir en paz. Ese es el conocimiento de la guerra que todos las diligencias visuales y masivas se han encargado de dar a conocer de forma continua y a través de medios como el cine y la TV e internet. Siempre hay un enemigo que desea arrebatarte lo tuyo. Esa es la educación sobre la guerra en tiempos de paz. Ahora, cuando estalla esta guerra primera bacteriológica con la determinación de reducir la humanidad porque así lo han decidido ciertos señores, amparándose en una agenda constituida por unos intereses partidarios y como no, hegemonizados, sigue la sociedad ignorando la realidad. Arrebatados por el miedo al virulento ataque mundial, dejamos

de ver la evidencia y, dejamos de preguntarnos por qué. Por qué de esta situación.

Una situación mundial que afecta a todos, erradicando despiadadamente a personas inocentes que nada tienen que ver con las trifulcas y juegos de poder de elites sin escrúpulos. Una situación que aparece en el escenario social-mundial que paraliza al mundo entero a la espera de una solución rápida para reanudar la actividad.

Hoy, más que nunca, existe una lucha de titanes por el mercado mundial. Por el dominio del mundo. El mercado es la loba que amamanta la fuerza social. Si amansas y domesticas la loba, harás lo que plazca del mercado, de la fuerza motriz generadora de los beneficios absolutos. O sea, de quienes vivimos del mismo, en resumen habrás subyugado al mundo.

Este maldito pulso de personas, de grandes empresas que están por encima de la ley, de clubs multimillonarios, cuyos únicos intereses tiranizados es adueñarse del mercado, del mundo, dueños de todo lo inimaginable como son laboratorios especializados en virus, donde haciendo uso de la tecnología y la ciencia permisiva y sin límites manipulan y clonan cepas a gusto, defienden sus intereses sin importar las vidas humanas. Ellos no son humanos porque no respetan la vida, porque no utilizan sus conocimientos para construir el bien en base a la verdad. Solo desean controlar como buenos psicópatas sociales a las masas para reírse de la humanidad.

Sí, esta no es una guerra contra un virus asesino. Esta es una guerra por el mercado del mundo. Por la cultura del mundo, por cambiar aquello que ha conseguido gestar una sociedad pacifica en la mayoría de rincones del planeta, a pesar de las deficiencias. Asignatura pendiente que la especie política debería de gestionar con los impuestos del pueblo y no dejarlo al azar como hasta el momento ha ocurrido. Si logran cambiar nuestra mente con la propagación del miedo, con ataques directos como la difusión vírica, estaremos perdidos. Si logran la división entre quienes se resisten a tolerar versiones manipuladas de una realidad que moldean a su gusto y la gente que cree a pies juntillas dicha realidad, estamos perdidos.

Ha habido demasiados sobre avisos de sus intenciones a lo largo y ancho de las últimas décadas. Hollywood ya no es solo una compañía de entretenimiento en salas de cine, es un avance del porvenir. La realidad supera la ficción. Una verdad indiscutible. Se refuerzan con demás medios de masas y libros de ficción que llegan a ser parte de la misma realidad que no deseamos reconocer. Lo que entra por los ojos y oídos no es diferenciado en nuestro subconsciente. La mente no distingue la realidad de la ficción, la verdad de la mentira. La tenemos atrofiada por no utilizarla adecuadamente, pues su finalidad no es solo mantenernos en vida, sino alimentarla con el conocimiento adecuado que motiva para experimentar y adquirir la sapiencia que nos modelará una vida mejor a todos los efectos. Una mente sana en todas sus dimensiones, es una mente disciplinada en el bien, en la belleza y la verdad, cuya ofrenda es el sentido común, la cordura, la prudencia y la sensatez, cogidos de la mano de valores que humanizan al hombre en su viaje a través del mundo. Ellos lo saben, por eso se apropian de la educación y los medios de información. Conoce a tu enemigo y conocerás a quienes te esclavizan con sus modelos de vida que tan solo les benefician en todos los aspectos. Deja de ser rehén de sus verdades. Ellos crean la realidad angustiosa que no deseas vivir porque en tu interior sigues teniendo la esperanza de que la vida puede ser de otra manera. Lo puede ser, pero tú eres clave en su programa, por ese motivo te atemorizan y redirigen hacia donde les conviene.

Esta es una guerra de poderes. La conflagración entre dos fuerzas que desean imperializar de nuevo el mundo otorgando sus falsas razones que desprecian lo más valioso de la creación, la vida humana y lo que concierne a sí misma. Se vive para espiritualizar el mundo, un mundo capaz de espiritualizar al hombre, de crear en el hombre la humanidad que lo eleve a lo sagrado. Un mundo repleto de virtudes que apuntan a lo esencial, a su excelencia. Un mundo cuya finalidad es despertar corazones para hermanar al hombre. Un mundo fraternal, un mundo que llegue a ser un paraíso. Que se mire y admire con nuevos ojos, un mundo que se sienta nuestro, que se sienta cerca, un mundo donde reine el amor y no la guerra, un mundo donde la diversidad sea magnánima, un mundo noble, alegra como un jardín de flores. Este mundo capaz de ser reproducido por

la creatividad humana y a la cual estamos llamados, este mundo como digo, es el mundo que desean destruir, a cambio de dejarnos vivir. Si de dejarnos vivir como miserables, por eso insisten y vuelven a insistir en que son imprescindibles sus gobiernos. Crean los problemas, sabiendo cual será la reacción de la humanidad, y se prestan como salvadores, justificando de esta manera su imprescindibilidad.

Conoce a tu enemigo y tendrás media batalla ganada. Deja de lado a tu enemigo y habrás perdido la guerra por completo.

Hoy, ante el escenario mundial está la guerra contra el virus asesino y la congoja que desprende la situación a todo ser pensante. Detrás del escenario y por encima de todo, la pugna por el imperialismo de turno. Campo de batalla la vieja Europa, dividida por las mafias políticas que se han apoderado de los gobiernos, gobiernos que dejaron atrás en la historia servir al pueblo y que se sirven del mismo para alcanzar los intereses oscuros que provocan estas situaciones con terrorífico carácter. La política tiene una finalidad, un compromiso férreo con la sociedad, y no es otro que servir al ciudadano. La historia nos enseña que hay políticas inadecuadas, inconvenientes, y personas que siguen porfiando en dichas políticas que demostraron llevar a países al abismo, a la quiebra, miseria y ruina. No parece que aprendamos, o simplemente desean revolver ríos para que sus fondos fangosos turbien el agua, y como el popular dicho asegura: "a rio revuelto ganancia de pescadores" que suele ser ganancias de sinvergüenzas. Puesto que lo saben. Otras fuerzas políticas defienden ideas más prácticas, sin dejar de poner el ojo en sus bolsillos. Pero, todas en su conjunto son un producto de mercado bajo los intereses creados en determinados clubs elitistas "discretos". Solo el dinero y las malas intenciones por dominar el mundo, doblegando el alma humana a un programa social acomodado a dichos intereses, es capaz de sacudir al mundo de esta manera. Solo pregúntate quienes son dueños del dinero y tendrás la respuesta a esta nefasta situación que padece el mundo.

 

Jose Joaquin LLinares Nadal

José Joaquín Llinares Nadal

J. Joaquín Llinares Nadal

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