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Vivimos sin confianza

  • Domingo, 19 Mayo 2013 21:04
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Confianza es la "esperanza firme que se tiene en alguien" y más, cuando se le ha votado y elegido para cumplir una misión o conseguir unos objetivos prometidos en campaña electoral. Confianza, también es la "seguridad que uno tiene en sí mismo" porque, por ejemplo, sabe que ha elegido bien a su líder y la opción que debía sacarnos de esta estafa. Y confianza también es el "ánimo, el aliento y el vigor para obrar", por ejemplo, en la construcción de una sociedad según los valores que uno mismo ha elegido. Según unos criterios y principios democráticos.
Dicen los sociólogos y los representantes de las organizaciones sociales que nos estamos empobreciendo, sobre todo, de bienes materiales, pero también de recursos públicos, de posibilidades de superarnos en la vida, de acceder a la igualdad de oportunidades y sobre todo nos estamos empobreciendo de la capacidad de confiar. Ya no confiamos en ninguna institución pública ni privada. Nos han engañado la Monarquía, la Política, la Banca, la Justicia, la Iglesia y la Economía a través de algunos de sus representantes más significativos. No hace falta concretar detalles ni casos porque estamos ya asqueados de oír en cada telediario un nuevo mal ejemplo de "abuso de confianza".
Y lo malo es que además de perder la confianza o la esperanza que teníamos en alguien, también estamos perdiendo la confianza como seguridad en nosotros mismos. Pero lo más cruel de todo es que hay un poder económico mundial, aliado con la banca, la política y la justicia que nos está, mediante sus decisiones irrevocables e injustas, dejando sin "ánimo, aliento y vigor" para reaccionar y actuar porque nos tiene atenazados con el miedo a perder lo poco que nos queda, porque ya lo ha hecho o porque nos puede arrebatar lo ahorros de toda una vida, el trabajo, la vivienda, las pensiones y los derechos. Solo nos queda la familia y los amigos. Y algo más: la calle y los votos. Son nuestros.

 

Xavier Cantera

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